Los cuatro acuerdos
1- Sé impecable con tus palabras
2- No te tomes nada personalmente
3- No hagas suposiciones
4- Haz siempre lo máximo que puedas
En este libro (@uranoargentina), @donmiguelruiz dice que para ser felices debemos eliminar todas esas creencias heredadas que nos limitan, y sustituirlas por otras que respondan a nuestra realidad interior. Así es como propone incorporar a nuestra vida los “Cuatro Acuerdos de la Sabiduría Tolteca”.
El autor dice que nuestra intención se pone de manifiesto a través de las palabras: lo que sale de nuestra boca es lo que somos. Entonces, cuidado. Porque las palabras pueden crear el sueño más bello, o destruir todo lo que nos rodea.
También habla de que suceda lo que suceda a nuestro alrededor no lo debemos tomar personalmente. Lo que los otros puedan decirnos o hacer, tiene que ver con ellos. Es su manera de ver el mundo. Ruiz dice que “debemos evitar comernos la basura emocional” de los demás. Y que lograr esta inmunidad, es un don. Porque no vamos a necesitar depositar nuestra confianza en lo que hagan o digan los otros, bastará con que confiemos en nosotros mismos.
¡El tercer acuerdo es tan necesario! Tendemos a hacer suposiciones sobre todo, y como tenemos miedo de pedir una aclaración, creemos que lo que suponemos es cierto. Y sufrimos mucho. Lo mejor siempre es preguntar.
Y hacer lo máximo que podamos. Porque si intentamos esforzarnos para hacer más de lo que podemos, nos agotaremos. Y si hacemos menos, nos someteremos a frustraciones, culpas y reproches. “Dí que no cuando quieras decir que no, y dí que sí cuando quieras decir que sí. No necesitas que los demás te acepten”, reflexiona Don Miguel Ruiz. Tal vez sea una frase para copiar y pegar en la heladera. ¿No creen?
Transformar el dolor en amor
"Transformar el dolor en amor, y el amor en acción". Hace poco me dijeron esta frase, y me dejó pensando mucho. Porque todos vivimos situaciones dolorosas o tristes en la vida. Y cuando nos pasan, tenemos dos caminos: 1- Nos quedamos ahí / 2- Le damos lugar al dolor, lo atravesamos, lo miramos a la cara, hacemos el duelo, reparamos nuestro mundo interno (lleve el tiempo que lleve), y accionamos hacia algo más: hacemos algo con ese dolor, lo resignificamos ❤
Hay muchos casos en donde a partir de situaciones difíciles se despierta un don dormido, o aparecen recursos internos con los que no sabíamos que contábamos. Pensaba que dentro de esta red conozco varias mujeres que lograron ir por ese camino. Se me vienen a la cabeza @muevetechica, @saycheesetolife, @soymujerarcoiris o @encuentrosconsentido, que a partir de una gran pérdida (amores de sus vidas), lanzaron libros, crearon espacios para acompañar procesos vitales y transitar duelos, o pusieron en marcha cursos/programas/encuentros para ayudarnos a encontrar nuestra pasión. ESO ES TRANSFORMAR EL DOLOR EN AMOR Y EL AMOR EN ACCIÓN. Ojalá todos podamos tener esa fortaleza. En los grandes y en los pequeños dolores que nos toquen vivir. ¿No creen?
El hermoso collar de @laurarojoyas es de bronce, tejido en fibra vegetal de chaguar. Los hace por encargue: vos elegís la palabra o frase + el color >>> Ella dice que las leyendas de estos amuletos, son como un mantra o expresión de un manifiesto de amor. Les recomiendo mucho que pasen por el IG de @laurarojoyas.
Ikigai
Siempre me interesó ir en busca del sentido de la vida, de mi vida. O sea: encontrar un motivo (o varios), una gran pasión (o varias), que me permitieran vivir una vida a conciencia (y no en piloto automático). Nunca me quedé quieta, y hurgueteé en todos los rincones que pude acerca de qué me gustaba hacer, dónde me sentía más cómoda, con qué personas quería estar y de qué lugares prefería alejarme ❤
Por eso me gustó tanto cuando conocí la palabra japonesa #Ikigai.
Resulta que para los japoneses todo el mundo tiene un ikigai, un motivo
para existir. Algunos lo han encontrado y son conscientes de ello, y
otros lo llevan adentro pero todavía lo están buscando >>> Y
parece que éste es uno de los secretos para una vida larga, joven y
feliz, como la que llevan los habitantes de Okinawa, la isla con la
población más longeva del mundo.
Armé las 10 leyes del Ikigai
en "papelitos" para que vean de qué se trata. ¿Cuál elegirían para empezar a cultivar desde hoy?
Una vida intencional
Que para vivir una vida intencional hay que tener dos cosas: un fuerte deseo de vivir la mejor vida posible, y la voluntad de vivirla así, todos y cada uno de los días. Que el cambio -el cambio de verdad- inquieta. Pero que ese miedo al cambio es enemigo de la transformación y la intención. Que el enemigo del miedo es el coraje. Que nuestra vida es nuestra. Que debemos poder ver adentro: quiénes somos de verdad y cómo deseamos ser.
Que vivir una vida intencional significa vivir una vida en donde lo que HACEMOS es uno con lo que SOMOS. En donde vivimos por elección y no por azar, dejando que el potencial de nuestra vida se manifieste. Que con el tiempo llegaremos a comprender que el verdadero viaje de la vida es la vuelta del corazón a su hogar. Que sólo cuando estamos vacíos podemos llenarnos (en ocasiones debemos desprendernos de todo lo que sabemos).
Que los errores pueden superarse, pero la inacción aprisiona
el alma. Que para ser, hay que hacer. Que el viento siempre favorece al
viajero que conoce su rumbo. Que hay que mirar hacia adentro nuestro,
para poder ir hacia afuera en el recorrido. Que la felicidad no es un
destino: es un proceso, un viaje extraordinario lleno de
curvas. Que el verdadero futuro de cualquier persona, comienza con un
compromiso absoluto con el presente. Que podemos adivinar el momento
exacto en que nuestro mundo va a cambiar, cuando por algún ignorado
motivo, logramos la fuerza necesaria para aferrarnos a algo o para
soltarlo. Que abrirse a la posibilidad de elegir, es abrirse a la
transformación.
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El libro es muy "vintage". Lo bajé ayer de la biblioteca mientras limpiaba, y me quedé leyendo -una vez más- las partes subrayadas para armar esas ideas. Como dice en la contratapa, es una historia para quienes creen que su vida puede alcanzar nuevas alturas y están dispuestos a luchas con los retos que plantean los cambios ❤ ¿Qué idea les resuena hoy más que nunca?
Te regalo una 'coma'
Una coma en un texto, nos hace frenar, tomar aire, y seguir leyendo. Es una pausa, un silencio. No es un punto final. Y en la vida, una coma, puede ser el motivo que nos impulse a seguir.
El fin de semana ví la película "El vendedor de sueños" (está en Netflix), y esta idea de "regalar una coma" me hizo pensar un montón.
La
película habla de las tristezas del día a día. Aquellas que son muy
nuestras. De la muerte. De la forma en que buscamos matar el dolor (a
veces matándonos a nosotros mismos). De cómo si tenemos que esperar a
que "todo esté bien" para tener un poco de alegría, entonces somos
esclavos de nuestras circunstancias. De que no debemos tener miedo del
camino, sino de no caminar. De que el primero que se beneficia por el
perdón es aquel que perdona, no el perdonado. De que a veces no saber
nada, es un excelente punto de partida. Del costo del éxito empresarial.
Y de que el secreto del éxito, es conquistar aquello que el dinero no
puede comprar: lo simple, los instantes, las promesas cumplidas. También
de que no podemos huir toda la vida de nosotros mismos. De nuestra
mirada en el espejo. Porque ¿Quién no tiene sus locuras? De que nos
quedan reprimidos en el pecho, los besos, los abrazos, los diálogos
pendientes.
Entonces, no desperdiciemos lo esencial. Y
cuando necesitemos, compremos una coma. O aprovechemos las comas que a
veces nos pone la vida a la fuerza. No nos dejemos llevar por la inercia
de los días. Por la rapidez. Por lo que el afuera nos vende.
Respiremos. Pensemos. Frenemos. Porque una coma, puede ser el mejor
regalo para seguir escribiendo nuestra historia. O para recomenzar.
Lo escribo, lo pienso, lo digo, me lo digo 💫
Conectar con nuestro propósito
¿Sabían que "el cielo” puede ayudarnos mucho en el viaje del auto-conocimiento vocacional? En Astrología, la vocación está relacionada con la energía de Júpiter. Es el planeta "maestro o guía ", que -en la carta natal- revela nuestra capacidad de expandirnos, y nos dice adónde encontraremos nuestro profundo sentido de vida.
El tema me encanta y entrevisté a @las_cardinales para una nota en @ser_mas_positivo. Ellas armaron un recorrido por los 12 tonos de Júpiter (están en la nota), pero también algunas ideas que me resonaron mucho y quiero compartir:
Me dijeron que "somos" en movimiento, y la vocación no escapa a ese pulsar. Por eso, a veces, a mitad de la vida nos damos cuenta que nuestras ganas iban por otro lado y pegamos el "volantazo". Que en nuestros primeros años de vida vocacional, seguramente veamos reflejados algunos mandatos o profesiones heredadas. La invitación es a aceptar el cambio como posibilidad de crecimiento para forjar un contacto cada vez más verdadero con nuestro ser genuino. Que debemos descubrir esos talentos que nos fluyen con facilidad e ir encontrando eso que le da sentido a nuestra existencia. Que cada vez más, debemos conectar con nuestro ser espiritual, pensar nuestras creencias y ver cuán representados estamos allí. Reconocernos en las filosofías de vida que optamos, mirar nuestra potencia creativa y ponerla a prueba. Animarnos a hacer aquello que nos silenciamos, aquello que adorábamos de niños, aquello que nos censuramos en los “ventis” por seguir el deber ser. Llamémoslo pintar, escribir, tallar, actuar, cantar. ¿Podrá aquel viejo y dormido hobbie despertarme? ¿Podrá dejar de ser un pasatiempo eso que en verdad le da sentido a nuestra vida? Somos un pedazo de cielo en permanente evolución. Siempre hay otra oportunidad. Y cada vez que queramos podemos barajar y dar de nuevo, con toda la sabiduría de las jugadas anteriores y con todas las posibilidades que abren las nuevas partidas. No debemos nunca olvidar, que “el universo no nos quiere perfectos, nos quiere conscientes”.
Gracias chicas. Me encantó.