Que los hijos no traen un manual abajo del brazo, ya lo sabemos. ¡Pero qué bien nos vendría! Porque convengamos que ser padres es uno de los mayores desafíos de la vida. Y cada vez más: hoy avanza y cambia todo tan rápido, hay tantos estímulos, tantas formas de crianza, tantas preguntas sin respuesta. Entonces nos pasa que a veces podemos mirar para adentro y sólo confiar en nuestro instinto de madres/padres, y otras -varias-, necesitamos sumar alguna voz extra que nos acompañe en el camino >>> Así conocí a Tati García Ruhstaller (Ella 👇)


Tati es psicopedagoga, y acompaña a niños y sus familias en la crianza y el aprendizaje, con una mirada que me gustó mucho: la de sostener que cada chico es único y tiene una historia que contar. Con ese “mantra” como guía, trabaja desde 1995 en un colegio muy reconocido en zona norte (Buenos Aires), y tiene su propio consultorio en Acassuso. Está felizmente casada y es madre de tres hijos varones (Hipólito es el de la foto 💙). Y un dato muy piola: hace poco empezó a dar charlas sobre crianza, en donde aborda temas como los límites, los distintos modos de crianza, la necesidad de que los padres ocupemos el rol que nos corresponde, y la importancia de la escucha. De todo esto, empezamos a hablar. Y vamos a seguir, porque la idea es que Tati esté una vez al mes en el blog, trabajando alguno de estos temas que tanto nos atraviesan (el cuerpo y el alma), cuando criamos. No te la pierdas.

Tati, ¿Qué es lo que más escuchás en el consultorio?

Lo que veo y escucho básicamente en el consultorio y en el colegio, es que fueron cambiando los “modos de crianza”. Se pasó del autoritarismo a la libertad extrema, sin encontrar un equilibrio sano en el medio. Entonces, ayudar a los adultos a encontrar ese equilibrio, es crucial para un desarrollo sano del niño, que después va a devenir en adolescente.

En general cuando los chicos son chicos, no pensamos tanto en la adolescencia. Es interesante que lo destaques…
Es que todo lo que hacemos de chicos, resurge en la adolescencia con mucha fuerza. Por eso es vital que desde temprana edad criemos con límites claros, conservando la jerarquía padres-niños. Ellos necesitan el lugar de hijos, y padres presentes que ejerzan su función. No “padres amigos”, porque el que se convierte en “amigo” de su hijo, ha perdido el rol que le corresponde, y ese es un verdadero problema: los chicos quedan a la deriva, sin rumbo, “huérfanos de padres”.

¿Y en qué lugar deberíamos pararnos como padres?

Los padres tenemos que estar atentos, acompañando y brindando una relación amorosa para que los niños encuentren en nosotros “alguien en quien confiar”. Debemos ser creíbles, tener escucha, y mostrar empatía. Si los niños encuentran en los padres acompañamiento y dedicación, van a volver a nosotros porque seremos una fuente confiable para ellos. Si por el contrario, no los escuchamos, o los juzgamos, o mostramos ciertos temas como “tabú” en el hogar, seguramente no vuelvan. Callarse, evadir, ignorar, también es una respuesta.

¿Cómo podemos ayudarlos a manifestar sus sentimientos, a que digan lo que les pasa?
Lo más importante en las edades tempranas, es poder poner en palabras lo que ellos aún no pueden. Establecer diálogos, hablarles, leerles. Los libros siempre son muy buenos disparadores, y no sólo por el desarrollo del lenguaje, sino por el vínculo que se genera. Y en el caso de los sentimientos, poner palabras aliviará su sentir, porque ellos no están preparados para hacerlo. Poder decirles: “Yo creo que vos estás angustiado porque el perrito se murió y lo extrañás mucho” a ellos los va a calmar. Y posteriormente mostrarnos empáticos: “A mí me pasaría lo mismo que a vos…”

A veces no es fácil, con el ritmo de vida que llevamos…
Ayudarlos a manejar sentimientos no es tarea fácil, pero sí necesaria. Darles el espacio y la escucha es el primer paso. Mostrarnos“abiertos” a conversar todos los temas es fundamental. Poner palabras cuando no pueden hacerlo es crucial. De esa forma uno los va aliviando, aunque no “quitando” la angustia o frustración. Eso es algo que deben transitar. Nuestra función es darles herramientas y estrategias para que puedan lidiar con los sentimientos de la mejor manera posible. Ellos van a aprender de estas experiencias.

Vos hablás de “pasar tiempo” con ellos, sin tecnología de por medio. ¡Gran desafío!
Siempre hablo de “pasar tiempo con ellos”, pero tiempo de verdad: sin tecnología. Que los niños vean y sientan que en ese momento lo más importante “son ellos”, “ese momento”. Jugar con ellos mientras contestamos mensajes, no es “jugar con ellos”. Cenar en la mesa contestando chats, no es “cenar con ellos”. Esos momentos no solo no cuentan como “estar con ellos” sino que “restan”, porque de eso aprenden.

¿Cuál sería tu propuesta?

Es lógico que no podemos desechar la tecnología de nuestras vidas, pero sí administrar su uso. Enseñarles en qué momentos sí, y en qué momentos no. Siempre recordando que aprenden de nuestro “ejemplo”. Cuando jugamos con ellos, les leemos, vamos a la plaza, conversamos, o comemos, el teléfono tiene que estar directamente apagado o fuera de nuestro alcance, para que “ese momento” sea “con ellos” literal.

Por último, contame de las charlas que empezaste a dar
Las anuncio siempre en Instagram. Son “encuentros” (desayuno por medio), en donde pensamos juntos. Propongo un espacio para reflexionar sobre distintos temas de la crianza. Escuchar a otros y escucharse es una actividad interesantísima y nos enriquece mucho.

¿Querés contactarla? 
Podés seguirla en Instagram en @crianza_y_aprendizaje o escribirle a tatiruhstaller@gmail.com

Laura Ro: Amuletos de Amor

(Nota para el blog de Eau Thermale Avene)

Laura Ro supo darle una vuelta de tuerca a la joyería tradicional, y trabajar cada alhaja desde un lugar más simbólico creando amuletos de amor. Hace collares, anillos y pulseras, con una impronta súper artesanal y emotiva. Todas representan o simbolizan algo. ¿Lo más lindo? Podés diseñar tu propia pieza personalizada. Conocela.


Laura Ro se vincula con el metal desde chica a través del juego. Su primer contacto fue con las chapitas de espumantes en las fiestas: las juntaba, despintaba, aplanaba martillando, y hacía pulseritas y collares que vendía con una amiga en su Rosario natal. Unos años después, estudió Bellas Artes y participó de talleres vinculados a la joyería y el grabado. Así nació Laura Ro Joyas. ¿El dato? Hoy expone y comercializa sus joyas en el mundo, y va trazando lo que ella llama “La ruta de las joyas”. ¿Te contamos?

¿Cómo son tus colecciones?
Trabajo mucho con Muñecas. Representan a las mujeres de las distintas culturas de nuestro país: mujer mapuche, toba, andina, mujeres todas. Hago un modelo que se llama Muñeca con Guagua que representa la maternidad. Otro al que denomino Hilos de Muñecas que está relacionado a los nacimientos (cada nena o nene está vestido con una pollera o pantalón hechos con hilos de colores). Hay Muñecas Hiladas, inspiradas en las muñecas antiguas de la cultura andina. También me encanta incluir en los diseños cardones, cactus, y todo lo relacionado a los animales y la naturaleza.


¿Cómo te inspiras?
Trabajo con diferentes materiales de la tierra: semillas, barro, chaguar, fieltro, piedras, plata y bronce. Adoro ir a mercerías, y si son de otra época mejor. Cuando viajo busco siempre galones vintage, botones, cintas, hilos, todo aquello único, diferente, fetiche, que pueda fusionar con el metal. Me inspiro en diferentes lugares y culturas, en los viajes, en lo cotidiano, personal y social. La vida misma es la mayor fuente de inspiración. Tengo mis cuadernos de bocetos donde voy dibujando, diagramando e investigando.

¿Cuál es el valor agregado de poder hacer piezas a medida?
Hay una parte de mi producción que dedico a las piezas personalizadas. Hay una interacción con la persona a través del diálogo virtual por medio de las redes sociales, básicamente facebook, en donde me consultan y cuentan lo que les gustaría que les haga. Así es como trabajo amuletos inspirados en los hijos, las madres, las abuelas, una amiga, perros, gatos, novios. Cada persona me cuenta qué quisiera llevar diseñado en un collar, en un anillo o pulsera, hago el boceto y empiezo a trabajar.


Debe ser la parte más linda…
A partir de esto, suceden realmente cosas mágicas y fuertes que emocionan. Es algo que me nutre diariamente y apasiona. He tenido devoluciones inesperadas, como regalos a través de un cadete por medio de envío, cartas, situaciones de cosas que sucedieron a raíz de la joya, videos, fotos de las personas enjoyadas, cosas hermosas.

Contame de la “Ruta de las joyas”

La ruta de las joyas son los viajes que hago de ventas de joyas, ventas mayorista a tiendas. Desde hace años recorro cada rinconcito de nuestro hermoso país, llegando a tiendas en donde incorporan mis piezas. En estos viajes de tanto tiempo y recorrido aprovecho a conocer cada lugar desde su cultura, gastronomía, naturaleza y sus distintas actividades productivas y de interés. También aquí es donde encuentro distintos materiales que luego incorporo en las piezas.

El packaging en el que entregás los productos también es muy especial…
Hago cajitas de origami con papel de mapas de descarte haciendo alusión a la ruta de las joyas. Es un detalle hermoso.

¿Qué sentís de poder vivir de lo que amas?
Siento que soy feliz, vivo de mi pasión, que es una bendición.


¿Y vos en qué te inspirarías para diseñar tu propia joya de amor?

Más info 
Mail: info@laurarojoyas.com
Instagram: @laurarojoyas


                    

Animate al cambio

Cuántas veces nos pasa que a nivel laboral sentimos que queremos cambiar, y no sabemos bien por dónde empezar. Hay algo que nos incomoda, pero reconocerlo -tal vez- sería muy agotador. Entonces elegimos seguir como estamos. Al tiempo, la "alarma" vuelve a sonar (claro, no es tan fácil engañarnos a nosotras mismas). Es como si estuviéramos en una "calesita emocional", muy difícil de frenar. Y necesitamos que alguien nos ayude a bajar. Ése es el trabajo de Caro Brinusio: el de sostener búsquedas, ayudarnos a pensar, a preguntarnos, a imaginar qué pasaría "si...", y a espantar miedos.


Caro es consultora en Recursos Humanos desde hace muchos años, y brinda asesoramiento en cambios laborales. ¿Qué significa esto? Nos ayuda a mirar nuestro propio mapa de vida + el mercado actual, para redefinir el camino: ya sea porque no nos gusta lo que hacemos, porque queremos armar un plan de carrera distinto, o necesitamos definir nuevos objetivos laborales. Trabaja en forma individual, o a través de charlas y talleres grupales muy piolas, que acompañan estos procesos de cambio. Conocela.


Caro, contanos un poco de vos
Llevo 20 años de experiencia en el mercado laboral: 14 como responsable de RRHH,  y seis como Directora de DOSrh. Mis años en empresas me dieron la oportunidad de conocer vínculos en organizaciones, y aquellos en DOSrh, me han enseñado lo que es emprender, y dar a luz un proyecto de manera independiente. Actualmente me desarrollo como consultora independiente y dicto charlas y talleres para quienes estén con temas de cambios laborales.

¿Cuál sería tu rol ahí?
Lo que hago es acompañar a las personas (generalmente mujeres), en todo ese proceso de cambio. Vemos desde cómo modificar el CV, hasta cómo plantear objetivos, replantear la carrera, trabajar fortalezas, o comenzar a emprender. Para todo esto, me apoyo en mi carrera de grado (Licenciatura en Relaciones del Trabajo), en el PNL, pensamiento analógico, y en mi experiencia como docente en la Universidad del Salvador. Siempre trabajo con la parte profesional + la humana, así detectamos cuáles son los recursos con los que cada uno cuenta, para brindar lo mejor de sí mismo.

¿Por qué crees que estamos en un momento donde hay más necesidad de cambiar de trabajo o de buscar otras formas?
Desde hace tiempo que la sociedad ha cambiado, y hay ciertas estructuras "rígidas" que están quedando atrás. Hoy por ejemplo, si querés podés trabajar en un país y ofrecer servicios a otros países, sin la necesidad de moverte ni mudarte. En paralelo considero que tenemos una mirada más amplia y más hacia uno mismo. También hay más inquietudes y más posibilidades para poder cambiar. Hoy es más natural decir "esto no me va, o esta estructura no me cierra". Y hay mucho para hacer.

¿Cómo es tu metodologia de trabajo?
En este proceso intento adecuarme al modo de cada persona, realizando ejercicios diversos: desde un "Foda", hasta amasar pan. Desde ahí pueden surgir diversas situaciones y emociones. En cada encuentro -que pueden ser cara a cara o por Skype-, vamos planteando objetivos deseables. No tengo un método detallado y pragmático, ya que cada individuo necesita algo en particular.

¿En qué consiste el Taller "Quiero cambiar de trabajo y no sé por dónde empezar"?
Lo hago dos veces al mes e intento que sea lo más flexible posible, y en un espacio que me permita armarlo como una "charla entre amigas". La intención es agrupar a diversas mujeres únicas, pero con muchos temas en común: el trabajo y la maternidad, la necesidad de armar un trabajo en forma independiente, las ganas de crecer laboralmente, las dudas ante una búsqueda laboral, y mucho más. Lo que hacemos es compartir experiencias laborales en grupo, temas que generan dudas, conflictos, y todo aquello que sentimos que nos impide avanzar.


Hoy se habla mucho de “seguir el deseo propio”, “hacer lo que te gusta”, “seguir el corazón”. ¿Es así solamente, o a esto hay que ponerle también la cabeza? 
En este punto lo que te puedo decir es que no todos somos iguales. Y lo que me sale decir es: "Ojo con las nuevas tendencias". Conozco muchas personas que son felices y aman lo que hacen en empresas con 15 años de experiencia. No siempre hay que estar cambiando. Lo que hay que entender es que a veces son momentos: hay algunos donde se debe priorizar el ingreso de la plata antes que el corazón, y otros en los cuales podés dedicarte más a realizarte en tu propio talento… no es algo tan fijo.

¿Nos das tips para armar el CV?
  • El CV tiene que ser concreto y honesto. 
  • Letra clara. 
  • Marcar bien las páginas (idealmente no más de dos hojas). 
  • Usar colores claros. Creo que "ablandan" el CV.
  • Poner las fechas en orden descendente (es decir: siempre poner último lo que hiciste primero).
  • Incluir una parte de hobbies es siempre agradable, y ayuda a entender un poco más a esa persona. 

Para las que estén pensando en todo este entramado de ideas, les cuento que Caro dará una charla/taller en breve. Podés chusmear más de ella en sus redes, y consultarle por fechas: 

Instagram: @carolina_brinusio
Facebook:  Dos RH
Mail:  carolina.brinusio@gmail.com 
Linkedin: cbrinusio

¿Están preparadas para emprender el cambio?

Maternidad: De tetas, emociones y amores

Me encanta contar historias. Y más me gusta hacerlo, cuando tienen que ver con mujeres apasionadas, que andan y desandan caminos, hasta poder vivir una vida con sentido, con propósito. Y Dani Cimma es de esas mujeres.

Dani es puericultora, y parte imprescindible de esa red de sostén que todas necesitamos cuando nos convertimos en madres: colabora en la fusión emocional mamá-bebé, sostiene risas y lágrimas, nos ayuda a descubrirnos como madres, y -lo más esperado-: a dar la teta. Porque "a dar la teta" (que no es solo "prender" a la criatura), se enseña y se aprende. Y ella lo logra cada día, en medio de ese hermoso caos que es la maternidad. Acá, nuestra charla:


Yo siempre digo que la maternidad "te parte al medio". ¿Vos cómo lo sentís?
Yo también creo desde lo personal que la maternidad te parte al medio, que un primer hijo implica una ruptura de todo aquello que eras. Luego, con el correr de los meses, esas partes rotas se ensamblan en una nueva versión de una, que jamás será igual a la que era antes de ser mamá. Y puede llevar un tiempo, dependerá también de que tan cómodas estábamos con la versión pre-mamá, y de las expectativas depositadas en la llegada del bebé.

¿Cuál es tu rol como puericultora? 
Mi rol es facilitar la función materna desde el embarazo, acompañando el nacimiento, puerperio, y los primeros años de vida. Durante el embarazo mi trabajo se centra en la información, formación y prevención. Aquí se aborda la consulta prenatal (que también puede ser reemplazada por un taller), en donde vemos la preparación para la lactancia (su lado más técnico y también la parte afectiva y vincular). Con el nacimiento y en el puerperio, acompaño a la mamá a poner en práctica la lactancia (practicarla y mejorarla), y a resolver juntas todas las complicaciones que puedan surgir (lastimaduras del pezón, mastitis, etc.). También estoy presente ante las dudas que van surgiendo en el crecimiento de los bebés: en temas como la alimentación complementaria, el juego, el sueño, la vuelta al trabajo y el destete.

Vos hablas de una "red de sostén" que es muy importante para la mujer cuando se transforma en madre. ¿Qué sería esa red?
Esa red es la que acompaña y fortalece a la mamá, permitiendo que pueda desplegar su rol y atender las necesidades del bebé, que desde luego ocupan todo su tiempo. Se da con la compañía, con la ayuda en lo cotidiano, con palabras reconfortantes, con un abrazo, con aliento, con silencio, con una tarta para el freezer, o las compras de la verdulería. Cuando esa red no está, o está a medias, la mamá no está disponible para ese bebé, o lo está a medias.Y entonces, al no poder con todo, aparecen sentimientos ambivalentes de mucha angustia, de soledad, de incomprensión, de culpa.

¿Cuándo podemos decir que la fusión emocional mamá-bebé se da en forma positiva?
Cuando digo que el rol como puericultora es el de facilitar la función materna, es porque la revolución hormonal es muy grande, los sentimientos y emociones afloran de múltiples formas, y a veces, ante todo este revuelo, la madre se anula en su rol. A veces me pasa que visito a una mamá con un bebé de dos horas de vida, el bebé está llorando solo en una cunita, y ella me dice “quiere teta todo el tiempo, me tomo el tiempo”. Este ejemplo demuestra lo anulada que puede estar la función materna. El rol de la mamá es el de sostener y guiar a ese bebé en la adaptación al nuevo mundo extrauterino: estando en brazos, cercano a su vientre, y accediendo a tomar pecho cuantas veces lo necesite.

¿Por qué a veces no estamos preparadas para esa fusión?
Yo tengo la sensación de que venimos muy egoístas. Y eso ocurre porque nos venden falsas realidades: la de la mamá recién salida de su parto que está en la cima de su proyecto personal, y con una figura física que no tenía ni antes de parir, y que además, obvio, tiene que estar feliz. Uff, es demasiado irrealista. Desde mi lugar, trato de comunicar lo que para mí es la realidad: la maternidad puede ser rosa sí, pero eso no significa perfecta, feliz, sin ruptura y sin lágrimas. Igual ojo, tampoco es que es un "garrón".


Es muy fuerte todo...
Sí. Yo veo en las mamás muchas vidas reales, mujeres con alegría, sumamente emocionadas, deseando alimentar a sus hijos, deseando sentir su aroma, queriendo conocerse. Desbordadas de amor real, imperfecto. Angustiadas ante el desconocimiento, queriendo aprender. Veo mujeres súper sensibilizadas y partidas al medio, empezando una nueva vida, la de mamás. Y desde mi rol las abrazo, con palabras, con un gesto, con una mirada. Mi trabajo tiene mucho de emocionalidad. De leer las emociones de esas mamás y darles lugar para que afloren. Siempre las animo a no conectar con ninguna exigencia propia ni de fuera, sino con ese bebé, con todo el AMOR que genera.

¿Cómo ves el tema de las visitas en la clínica y en los primeros días en casa?
¡Creo que las visitas a la clínica pasaron de moda! Que la tecnología acerca las distancias y es capaz de mostrarnos en vivo el nacimiento prácticamente. Así que a nuestra generación le toca hacer que se ponga de moda la intimidad de la mamá y su bebé, de la pareja y su nuevo hijo. Y en esta intimidad, la mamá debe poder elegir con quién compartirla, pero elegir de verdad. La visita tiene mucha más exigencia que relajación, y justamente eso altera la posibilidad de la mamá de conectar con su bebé.

¿Todas podemos dar la teta?
Desde lo físico y anatómico, todas podemos dar la teta (excepto casos de reducción de glándula mamaria obvio). Hay que aprender la manera correcta de hacerlo, ciertas pautas generales, de prendida, y de acople. Pero como no es solo un proceso físico y biológico, para poder hacerlo necesitamos estar preparadas emocionalmente para darnos de forma completa al bebé. Amamantar implica estar disponible. Y lamentablemente no siempre se puede. Porque en la posibilidad de amamantar a nuestro hijo, se funde nuestra historia como hijas, como mujeres. Pero también las personas que rodean el nacimiento, las intervenciones en los nacimientos, la vida misma. Y todo esto puede hacer que la lactancia se vuelva difícil.

También me gustaría dejar un mensaje para las que no pueden/quieren dar la teta. Porque a veces tanta exigencia es muy angustiante...
¡Tal cual! Desde mi apoyo y acompañamiento en la lactancia, no soy en absoluto fundamentalista, porque sé que justamente, por muchas cosas, una mamá puede no querer o poder amamantar. Y si me toca, yo la acompaño a dar una mamadera, y le enseño a hacerlo desde lo vincular, desde el sostén. El rol y el maternaje, la fusión de mamá y bebé, deben suceder mas allá de si se da o no la lactancia.

Para las que estén a meses de parir, o a punto de parir, o recién paridas, o sepan de alguien que pueda necesitar este apoyo teórico-práctico y emocional, van todas mis recomendaciones sobre Dani. 
El próximo taller sobre "Lactancia, cuidados y necesidades del bebé recién nacido" es el viernes 13 de Abril de 17.30 a 19 en Espacio Callao (esquina de Av. Santa Fe y Callao, Capital Federal).
También pueden seguir su cuenta de Instagram @dancimma_lactancia (es divina), o contactarla al 1132859271 o por mail  danicimma@gmail.com
💛

TCH: La gimnasia del cambio

Cargamos. Parimos. Alzamos. Bajamos. Nos encorvamos. Volvemos a cargar. Nos agachamos (una, dos, 100 veces). Y nos volvemos a levantar. Y también a parir. Nuestro cuerpo se adapta constantemente a cualquier movimiento, y a veces sin chistar: nos sentamos mal, estamos mucho tiempo paradas (y encorvadas), cargamos peso que no podemos, y afectamos la postura. Así es como después de un largo tiempo, nacen las dolencias y patologías corporales, y nuestras mil búsquedas para encontrar una solución.

El dolor es una clara señal de que algo pasa. Y acá la clave no está en medicarnos para "no sentir", sino en ver qué es lo que genera el síntoma, para corregir hábitos. Por eso me interesó tanto la propuesta de Violeta Goncalves, licenciada en actividad física y deporte, que trabaja con Técnicas Corporales Hipopresivas (TCH). Es un método corporal global, consciente, respiratorio, y postural, que apunta a tratar y prevenir dolencias corporales para vivir mejor. ¿Quién se suma?



Viole me contó que las TCH dieron sus primeros pasos en la rehabilitación post-parto. Claro (pienso para mis adentros), nadie lo dice, pero después de parir, lo que hay que atender es mucho más que los kilos que nos quedaron de más. Es el momento reacomodar el cuerpo.  Pero ojo: no se trata de un método que atienda sólo a parturientas. La lista es mucho más larga. Acá, mi charla con ella.

Violeta, ¿Cómo se trabaja con TCH?
Nos orientamos a trabajar en forma global, atendiendo las necesidades de cada persona. Más que nada apuntamos a la prevención y el trabajo sobre la postura (alivio de dolores por malas posturas, conciencia de eje postural), prevención y trabajo sobre diversas patologías de columna (lordosis, cifosis, escoliosis, hernias, protuciones), prevención y trabajo sobre la faja abdominal (aumento de tono de base, para conseguir un mejor funcionamiento tanto en órganos como en paredes musculares), y sobre todo, en lo que es patologías específicas de post-parto (diástasis, prolapsos e incontinencia).

¿Por qué se enfoca tanto en lo que es post-parto? ¿Qué pasa a nivel corporal en ese momento?
El embarazo y el parto suelen ser momentos en los que se ejerce una fuerte presión sobre el suelo pélvico. Partos largos y difíciles, con fórceps, partos múltiples, o bebés de gran tamaño, son bastante traumáticos para estos músculos: los estiran, fatigan y debilitan. Y aquí las TCH son fundamentales, porque nos ayudan a aumentar el tono muscular de base de la caja abdominal: diafragma, suelo pélvico, músculos abdominales, y músculos de la columna, que quedaron totalmente debilitados. Y también a trabajar la postura.

¿Qué consecuencias trae este debilitamiento en nuestra salud?
Dolores en la columna (provocados por las cesáreas, la episiotomía, la carga del bebé o el dormir mal), incontinencias (disfunción que genera pérdida de orina), prolapsos (herniación del suelo pélvico), diástasis de los rectos (separación de los músculos rectos del abdomen). Todas problemáticas que hay que atender.  Porque si bien es normal que después de un parto haya incontienencia, o un leve descenso del suelo pélvico, o hasta incluso diástasis, yo diría que si pasan seis meses y todavía la cosa no se acomodó, lo mejor es hacer una consulta con un profesional.

¿Qué otros actos de la vida cotidiana pueden generar debilidad del suelo pélvico?

• El estreñimiento crónico o frecuente • La tos crónica, las alergias con repetidos estornudos y nariz congestionada • El sobrepeso y la obesidad • Levantar peso, empujar o tirar de objetos pesados • Las malas posturas prolongadas (estar sentada con la espalda encorvada incrementa la presión ejercida sobre el suelo pélvico) • Ejercicios hiperpresivos o de alto impacto: running, aerobic, tenis, abdominales tradicionales, levantamiento de pesas o de alta resistencia • Llevar ropa muy ajustada durante periodos prolongados: jeans, corsets, fajas.

¿Cómo es tu trabajo en SER CORPORAL, el espacio del cual sos directora?

El objetivo del trabajo es que a través de distintas formas de exploración y conocimiento corporal, detectemos cuáles son esos vicios que provocan dolor o malos posicionamientos. Creemos que todos tenemos la habilidad para poder generar cambios. Así, desde ejercicios de reconocimiento corporal, percepción, alineación, respiración, elongación global -con y sin elementos-, se irá construyendo la salud postural. La práctica de la actividad puede realizarse una o dos veces por semana, según sea el caso.

***

Cuando terminamos de charlar, le pedí a Violeta si me daba algunos tips para hacer en casa. Me dijo que trate de no estar mucho tiempo parada o sentada (lo ideal es ir alternando), que cada tanto haga movimientos de cuello y hombros (¡cómo alivia eso!), y que me tome un rato para frenar y respirar a conciencia. Otra idea es tener siempre a mano una pelotita de tenis para masajear las plantas de los pies, manos y cuello. ¿Probamos?

Si te interesa el tema, podés comunicarte con Viole a través de Instagram o FB. También a su mail info@armoniamovimiento.com.ar  (les dejo más abajo un breve CV de ella). Y de paso les cuento que la ilustración de la nota es de Emilia Guzmán, una ilustradora que me encanta y a la que pueden conocer acá: www.emiliaguzman.org

Más info
Instagram @goncalvesvioleta 
Facebook www.facebook.com/armoniamovimiento.com.ar/ 
Mail info@armoniamovimiento.com.ar

💜


Mini bio de Violeta
Violeta Goncalves. Lic. En actividad física y deporte. Hace 20 años que se dedica al desarrollo de actividades orientadas a mejorar la salud de las personas. Es Prof. Nac. de Ed. Física - INEF. Lic. Actividad física y deporte - Univ. de Flores. Entrenadora Nacional de Natación. Certificada experta en Gimnasia Hipopresiva de MC. Certificada en Estiramiento Global. Certificada en Reflejos Arcaicos, integración motriz . Directora de Ser corporal, la gimnasia del cambio. Co-Directora TCH ,Técnicas Corporales Hipopresiva.
© Paz Berri • Theme by Maira G.