Hablemos de salud mental
Por eso este libro, que relata las conversaciones entre una paciente y su psiquiatra, me llegó tanto. Habla de depresión, de autoestima baja, y del costo que tiene disimular lo que de verdad sentimos/nos pasa.
Y como siempre, lápiz en mano, subrayé muchas ideas que por distintos motivos me tocaron alguna fibra íntima. Y se los quiero compartir:
Volví de mi pausa
¡Hola! Volví de mi pausa. Y estos últimos días, practiqué un ejercicio hermoso de escritura intuitiva que aprendí con @cintia.roberts. Consiste en hacer una lista bajo la consigna: "Las cosas que guardo son". Puede ser de una etapa de nuestra vida, de un día en particular, o -como hice yo- de las vacaciones.
Dice Cin que "listar" sirve para soltar la mano, y volver a tocar zonas sensibles. Se los recomiendo mucho ❤️
Las cosas -de este tiempo- que guardo son:
Hay navidades y ¡Ay Navidades!
Hay Navidades abriendo mesas extensibles...y otras de a dos, comiendo unas garrapiñadas en el sillón. Navidades con niños gritando por Papá Noel, y otras "haciéndose los que" para conservar la magia. Navidades con mascotas aterradas frente a tanto ruido, y -al fin- muchas con conciencia animal. Navidades con arbolitos repletos de regalos, o con presencias que ya son todo. Navidades con charlas de política y economía que copan la mesa, y aquellas en donde son justamente los temas tachados de "las normas de buena convivencia en la Navidad". Navidades con más luces que maní con chocolate. Y algunas tan solo con "lo puesto". Navidades a pura música, o haciendo una meditación. Navidades cargadas de palabras que son deseos. Navidades haciendo cartas en nombre de Papá Noel (con la mano izquierda para que no se note). Y otras en donde son nuestros propios hijos los que nos acompañan a buscar regalitos (y esta noche nos olvidamos de todo y creemos 🎅).
Lista de cosas para no hacer
“Yo planteo siempre una idea menos difundida, pero más útil: las 'not to do list' (listas de cosas para no hacer)", dice @s.bilinkis en su libro "Guía para sobrevivir al presente". Y explica que la mayoría vivimos desbordados (más en diciembre, agrego yo), no sólo porque tenemos mucho que hacer, sino porque no tenemos la disciplina de evitar hacer ciertas cosas a las que no deberíamos dedicar tiempo, dinero, ni esfuerzo.
El viaje de la vida
"El viaje de la vida incluye TODO". Hace unos días, @joan.garriga.bacardi participó de un evento solidario en @almificar. Tenía mi entrada, pero como no pude ir, las chicas de @revistasophia + @florencia.barcena me regalaron sus apuntes hermosos. Elegí algunas ideas, y hoy se las comparto por acá:
Desplegarnos
"Que el verdadero arte es crear la vida que queremos. Y aceptar que podemos hacerlo, porque vinimos a eso. Que ser artistas es conectar con lo que nos mueve día a día y poder expresarlo en nuestra vida de diferentes formas, más allá de lo artístico. Por eso todos somos artistas de lo cotidiano, como creadores de nuestro propio mundo. Que necesitamos crear un lugar sagrado para nosotras, en el que cada semana podamos abrir el corazón, escuchar emociones, y empezar a reconocer nuestros bloqueos como «posibilidades». Sí, posibilidades que están esperando del otro lado del miedo.
"Que debemos reconocer y honrar como grandiosas las cosas más chiquitas de la vida: tener el lujo de despertarnos en nuestra cama, respirar plenamente, tomar un mate al sol, regar las plantas, abrazar cada día a quienes amamos, y especialmente 'elegir' qué hacer y cómo hacerlo.
Que nos perdemos cuando nos olvidamos de habitarnos día a día, cuando no nos hacemos las preguntas sagradas que afinan el alma, cuando dejamos de escucharnos y olvidamos poco a poco quiénes somos, qué nos gusta, y qué necesitamos para estar conectadas, y sentirnos presentes.
Que podemos activar día a día la pausa sagrada (citando a Tara Brach), un momento en el día donde frenamos y, mientras respiremos suavemente con los ojos cerrados, nos preguntemos: ¿Cómo estoy en este momento? ¿Qué necesito?".





