Que para vivir una vida intencional hay que tener dos cosas: un fuerte deseo de vivir la mejor vida posible, y la voluntad de vivirla así, todos y cada uno de los días. Que el cambio -el cambio de verdad- inquieta. Pero que ese miedo al cambio es enemigo de la transformación y la intención. Que el enemigo del miedo es el coraje. Que nuestra vida es nuestra. Que debemos poder ver adentro: quiénes somos de verdad y cómo deseamos ser.

 

Que vivir una vida intencional significa vivir una vida en donde lo que HACEMOS es uno con lo que SOMOS. En donde vivimos por elección y no por azar, dejando que el potencial de nuestra vida se manifieste. Que con el tiempo llegaremos a comprender que el verdadero viaje de la vida es la vuelta del corazón a su hogar.  Que sólo cuando estamos vacíos podemos llenarnos (en ocasiones debemos desprendernos de todo lo que sabemos). 

Que los errores pueden superarse, pero la inacción aprisiona el alma. Que para ser, hay que hacer. Que el viento siempre favorece al viajero que conoce su rumbo. Que hay que mirar hacia adentro nuestro, para poder ir hacia afuera en el recorrido. Que la felicidad no es un destino: es un proceso, un viaje extraordinario lleno de curvas. Que el verdadero futuro de cualquier persona, comienza con un compromiso absoluto con el presente. Que podemos adivinar el momento exacto en que nuestro mundo va a cambiar, cuando por algún ignorado motivo, logramos la fuerza necesaria para aferrarnos a algo o para soltarlo. Que abrirse a la posibilidad de elegir, es abrirse a la transformación.

 ******

El libro es muy "vintage". Lo bajé ayer de la biblioteca mientras limpiaba, y me quedé leyendo -una vez más- las partes subrayadas para armar esas ideas. Como dice en la contratapa, es una historia para quienes creen que su vida puede alcanzar nuevas alturas y están dispuestos a luchas con los retos que plantean los cambios ❤ ¿Qué idea les resuena hoy más que nunca?