"Sólo en la actividad desearás vivir cien años" (Proverbio Japonés)

Siempre me interesó ir en busca del sentido de la vida, de mi vida. O sea: encontrar un motivo (o varios), una gran pasión (o varias), que me permitieran vivir una vida a conciencia. Nunca me quedé quieta en este aspecto, y hurgueteé en todos los rincones que pude acerca de qué me gustaba hacer, dónde me sentía más cómoda, con qué personas quería estar y de qué lugares prefería alejarme, de qué soñaba trabajar, cómo elegía vestirme o alimentarme, y así. Es un laburito interno grande. ¡Pero sí que vale la pena!

Por eso me enganchó tanto un libro que llegó a mis manos hace poco. Se llama "Ikigai" y es de Ediciones Urano (los autores son Héctor García -Kirai-, y Francesc Miralles). Lo que ahí dice, es que según los japoneses, todo el mundo tiene un ikigai, un motivo para existir. Algunos lo han encontrado y son conscientes de ello, y otros lo llevan adentro pero todavía lo están  buscando. Y remarca que este es uno de los secretos para una vida larga, joven y feliz, como la que llevan los habitantes de Okinawa, la isla con la población más longeva del mundo.

El libro es una joyita. Me encantaria tener más y más horas al día para poder terminar de leerlo yaaaa (claro, no sé qué haría con los chicos mientras yo leo, pero bueno...ese es otro tema de nota). Mientras, no pude aguantar la ansiedad de contarles acerca de esta novedad porque creo que todo lo que nos sume calidad de vida, felicidad, y salud para el cuerpo, la mente y el espíritu, no puede esperar. Asi que como buena ansiosa, me fui rápidamente al epílogo y encontré bien claras y compactas las 10 leyes del ikigai.

Se las dejo acá como regalito para empezar este súper finde XL (en sintonía con nuestro interior). Tal vez sean buenos días para pensar qué estamos haciendo, qué querríamos cambiar, o cómo nos gustaría vivir. Porque para eso también se hicieron los días de descanso.

1- Mantente siempre activo, nunca te retires: quien abandona las cosas que ama y sabe hacer, pierde el sentido de su vida. Por eso, incluso después de haber terminado la vida laboral "oficial", es importante seguir haciendo cosas de valor, avanzando, aportando belleza o utilidad a los demás, ayudando y dando forma a nuestro pequeño mundo.

2- Tómatelo con calma: las prisas son inversamente proporcionales a la calidad de vida. Como dice un viejo proverbio: Caminando despacio se llega lejos. Cuando dejamos atrás las urgencias, el tiempo y la vida adquieren un nuevo significado.

3- No comas hasta llenarte: también en la alimentación para una vida larga, "menos es más". Según la ley del 80 por ciento, para preservar la salud mucho tiempo, en lugar de atiborrarse hay que comer un poco menos del hambre que tenemos.

4- Rodéate de buenos amigos: son el mejor elixir para disolver las preocupaciones con una buena charla, contar y escuchar anécdotas que aligeren la existencia, pedir consejo, divertirse juntos, compartir, soñar. En suma, vivir.

5- Ponte en forma para tu próximo cumpleaños: el agua se mueve, fluye fresca y no se estanca. Del mismo modo, tu vehículo para la vida necesita un poco de mantenimiento diario para que pueda durar muchos años. Además, el ejercicio segrega las hormonas de la felicidad.

6- Sonríe: una actitud afable hace amigos y relaja a la propia persona. Está bien darse cuenta de las cosas que están mal, pero no hay que olvidar el privilegio de estar aquí y ahora, en este mundo lleno de posibilidades.

7- Reconecta con la naturaleza: necesitamos regularmente volver a ella para cargar las pilas del alma.

8- Da las gracias: a tus antepasados, a la naturaleza que te provee aire y alimento, a tus compañeros de vida, a todo lo que ilumina tu día y te hace sentir dichoso de estar vivo. Dedica un momento del día a dar las gracias y aumentarás tu caudal de felicidad.

9- Vive el momento: todo lo que tienes es el día de hoy. Dale el mejor uso posible para que merezca ser recordado.

10- Sigue tu ikigai: dentro de tí hay una pasión, un talento único que da sentido a tus días y te empuja a dar lo mejor de ti mismo hasta el final. Si no lo has encontrado aún, como decía Viktor Frankl, tu próxima misión será encontrarlo.

¡Buen fin de semana!