Siempre digo que cuando tengo que escribir "Quién soy" se me confunde con "Qué soy". Y no sé si va primero uno o el otro. Porque escribir forma parte de mi ADN. Escribir me sanó y salvó muchas veces. Me encuentra cuando estoy perdida. Me ordena.

Entonces, escribo para drenar pensamientos, emociones, ganas. Escribo por placer. Y también por trabajo. Y ahí cuando estos dos propósitos se abrazan, hay magia.

Desde chica dije que quería escribir. Y a medida que atesoraba pilas de diarios íntimos, cuadernos con frases y libros subrayados, terminé el colegio, estudié Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Buenos Aires, y empecé a trabajar en medios gráficos. Después vino el blog + Instagram ✏️

Todo siempre tuvo el mismo hilo conductor: mis letras + mis búsquedas. Sumé al periodismo, una necesidad muy propia: la de encontrar sentido, la de hurguetear la vida, la de conocer nuevas maneras (y miradas) para vivir mejor 🙏

Me llevó tiempo descubrir por qué escribía. Hasta que me di cuenta que eran sólo excusas para volver a mí. Para indagar en temáticas que yo misma necesitaba responderme.

Hoy hago notas periodísticas relacionadas a la mujer, salud, bienestar, vida cotidiana y creatividad en distintas revistas. También doy el taller "Querido diario [escritura cotidiana y creativa]" para volver al lápiz como un lugar donde "hacer pie". Para trabajar con una escritura que no pretende ser publicada ni corregida. Que no está bien ni mal. Que es personal, libre, íntima. Que nos permite jugar sin miedo porque tenemos el control sobre la tinta y el papel.

Y escribo muchos papelitos a mano, como una forma de ir al rescate de mi misma, y llegar a quienes me leen desde un lugar más propio. Esa letra es mi identidad visual en IG y en la vida.

Gracias a todas las que me leen y acompañan en cada proyecto. Me encanta cuando mis búsquedas son sus búsquedas 💫