Las palabras crean realidades
Se estima que el 90 por ciento de nuestra comunicación es con nosotras mismas. ¿Alguna vez te detuviste a pensar cómo es ese diálogo? ¿Amable y compasivo o lleno de reproches?
Hace poco hice nota sobre cómo la manera en la que nos hablamos moldea nuestros pensamientos y emociones (el tema es súper interesante). Hablé con Pato Bertolotto y Catalina Pastorino, sobre lo importante que es alimentar esa voz interna para transformar nuestra vida. Porque desde nuestros diálogos más íntimos, podemos empezar a crear una realidad más amorosa.
Les dejo acá algunas de sus ideas, y en este post las encuentran transformadas en papelitos ♥
1. Dependiendo de nuestros pensamientos, nuestro camino estará lleno de límites u oportunidades.
2. "El lenguaje no es inocente”, dice el sociólogo Rafael Echeverría. Las palabras crean realidades. Cierran o abren puertas, boicotean nuestra existencia o la potencian.
3. El diálogo interno negativo o positivo es una consecuencia directa de cómo nos observamos a nosotros mismos y de lo que aprendimos en nuestro entorno.
4. Detrás de estos diálogos negativos existen muchas causas subyacentes: comparaciones, autoexigencia, baja autoestima.
5. Somos nosotros mismos quienes decidimos lo que nos decimos y cómo lo decimos.
6. Los pensamientos y diálogos internos no dejan de ser el resultado de las gafas con que elegimos observar la vida.
7. El diálogo interno es la narradora principal de nuestra historia. Y muchas veces, esa narradora no está actualizada: habla con voces del pasado, con mandatos antiguos, con frases que escuchamos de chicas de nuestros padres, maestras o personas que fueron referentes en nuestra crianza. Ideas que alguna vez creímos y que tal vez ya no nos representan.
8. Debemos aprender a escuchar esa voz con más conciencia y preguntarnos: ¿esta forma de hablarme me ayuda o me aleja de lo que deseo? ¿Me impulsa o me frena? Y desde ahí, empezar a transformarla en una aliada.
9. Como pensás, sentís. Como sentís, actuás. Como actuás, atraés. Cuando aprendemos a hablarnos bonito, empezamos a generar un efecto dominó que transforma nuestra manera de estar en el mundo.
10. A veces el diálogo más lindo que podemos tener es un: “Hoy no puedo con todo, y está bien”. Se trata de animarnos a estar presentes con lo que hay… y aún ahí, elegir hablarnos como quien acompaña a alguien que ama.
♥
