Cargamos. Parimos. Alzamos. Bajamos. Nos encorvamos. Volvemos a cargar. Nos agachamos (una, dos, 100 veces). Y nos volvemos a levantar. Y también a parir. Nuestro cuerpo se adapta constantemente a cualquier movimiento, y a veces sin chistar: nos sentamos mal, estamos mucho tiempo paradas (y encorvadas), cargamos peso que no podemos, y afectamos la postura. Así es como después de un largo tiempo, nacen las dolencias y patologías corporales, y nuestras mil búsquedas para encontrar una solución.

El dolor es una clara señal de que algo pasa. Y acá la clave no está en medicarnos para "no sentir", sino en ver qué es lo que genera el síntoma, para corregir hábitos. Por eso me interesó tanto la propuesta de Violeta Goncalves, licenciada en actividad física y deporte, que trabaja con Técnicas Corporales Hipopresivas (TCH). Es un método corporal global, consciente, respiratorio, y postural, que apunta a tratar y prevenir dolencias corporales para vivir mejor. ¿Quién se suma?



Viole me contó que las TCH dieron sus primeros pasos en la rehabilitación post-parto. Claro (pienso para mis adentros), nadie lo dice, pero después de parir, lo que hay que atender es mucho más que los kilos que nos quedaron de más. Es el momento reacomodar el cuerpo.  Pero ojo: no se trata de un método que atienda sólo a parturientas. La lista es mucho más larga. Acá, mi charla con ella.

Violeta, ¿Cómo se trabaja con TCH?
Nos orientamos a trabajar en forma global, atendiendo las necesidades de cada persona. Más que nada apuntamos a la prevención y el trabajo sobre la postura (alivio de dolores por malas posturas, conciencia de eje postural), prevención y trabajo sobre diversas patologías de columna (lordosis, cifosis, escoliosis, hernias, protuciones), prevención y trabajo sobre la faja abdominal (aumento de tono de base, para conseguir un mejor funcionamiento tanto en órganos como en paredes musculares), y sobre todo, en lo que es patologías específicas de post-parto (diástasis, prolapsos e incontinencia).

¿Por qué se enfoca tanto en lo que es post-parto? ¿Qué pasa a nivel corporal en ese momento?
El embarazo y el parto suelen ser momentos en los que se ejerce una fuerte presión sobre el suelo pélvico. Partos largos y difíciles, con fórceps, partos múltiples, o bebés de gran tamaño, son bastante traumáticos para estos músculos: los estiran, fatigan y debilitan. Y aquí las TCH son fundamentales, porque nos ayudan a aumentar el tono muscular de base de la caja abdominal: diafragma, suelo pélvico, músculos abdominales, y músculos de la columna, que quedaron totalmente debilitados. Y también a trabajar la postura.

¿Qué consecuencias trae este debilitamiento en nuestra salud?
Dolores en la columna (provocados por las cesáreas, la episiotomía, la carga del bebé o el dormir mal), incontinencias (disfunción que genera pérdida de orina), prolapsos (herniación del suelo pélvico), diástasis de los rectos (separación de los músculos rectos del abdomen). Todas problemáticas que hay que atender.  Porque si bien es normal que después de un parto haya incontienencia, o un leve descenso del suelo pélvico, o hasta incluso diástasis, yo diría que si pasan seis meses y todavía la cosa no se acomodó, lo mejor es hacer una consulta con un profesional.

¿Qué otros actos de la vida cotidiana pueden generar debilidad del suelo pélvico?

• El estreñimiento crónico o frecuente • La tos crónica, las alergias con repetidos estornudos y nariz congestionada • El sobrepeso y la obesidad • Levantar peso, empujar o tirar de objetos pesados • Las malas posturas prolongadas (estar sentada con la espalda encorvada incrementa la presión ejercida sobre el suelo pélvico) • Ejercicios hiperpresivos o de alto impacto: running, aerobic, tenis, abdominales tradicionales, levantamiento de pesas o de alta resistencia • Llevar ropa muy ajustada durante periodos prolongados: jeans, corsets, fajas.

¿Cómo es tu trabajo en SER CORPORAL, el espacio del cual sos directora?

El objetivo del trabajo es que a través de distintas formas de exploración y conocimiento corporal, detectemos cuáles son esos vicios que provocan dolor o malos posicionamientos. Creemos que todos tenemos la habilidad para poder generar cambios. Así, desde ejercicios de reconocimiento corporal, percepción, alineación, respiración, elongación global -con y sin elementos-, se irá construyendo la salud postural. La práctica de la actividad puede realizarse una o dos veces por semana, según sea el caso.

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Cuando terminamos de charlar, le pedí a Violeta si me daba algunos tips para hacer en casa. Me dijo que trate de no estar mucho tiempo parada o sentada (lo ideal es ir alternando), que cada tanto haga movimientos de cuello y hombros (¡cómo alivia eso!), y que me tome un rato para frenar y respirar a conciencia. Otra idea es tener siempre a mano una pelotita de tenis para masajear las plantas de los pies, manos y cuello. ¿Probamos?

Si te interesa el tema, podés comunicarte con Viole a través de Instagram o FB. También a su mail info@armoniamovimiento.com.ar  (les dejo más abajo un breve CV de ella). Y de paso les cuento que la ilustración de la nota es de Emilia Guzmán, una ilustradora que me encanta y a la que pueden conocer acá: www.emiliaguzman.org

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Mail info@armoniamovimiento.com.ar

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Mini bio de Violeta
Violeta Goncalves. Lic. En actividad física y deporte. Hace 20 años que se dedica al desarrollo de actividades orientadas a mejorar la salud de las personas. Es Prof. Nac. de Ed. Física - INEF. Lic. Actividad física y deporte - Univ. de Flores. Entrenadora Nacional de Natación. Certificada experta en Gimnasia Hipopresiva de MC. Certificada en Estiramiento Global. Certificada en Reflejos Arcaicos, integración motriz . Directora de Ser corporal, la gimnasia del cambio. Co-Directora TCH ,Técnicas Corporales Hipopresiva.