Elegir ropa es todo un tema. Porque -por lo menos para mí-, no se trata solamente de que algo me guste, sino de identificarme con las marcas: con sus valores, con el mensaje que transmiten, y también con las personas que hay detrás, sus hilos y puntadas. A Yagmour la conozco desde hace muchos años. Pero no así a Herminia y Noelia, las directoras y creativas que están al frente de la firma. Ellas son las hijas de Rubén y Ricardo (Yagmourian), quienes la pusieron en la calle hace 45 años. Así que las contacté y charlamos de todo: del trabajo diario, de su rol como madres y empresarias, de la "democratización" de la moda, y obvio, de las nuevas tendencias para el invierno.


Piensen que desde chiquitas juegan con telas, y hasta hacían los deberes en las mesas de corte. Así que la tienen clarísima: Herminia (hija de Rubén) siempre supo que iba a trabajar ahí, de hecho estudió Diseño de Indumentaria. Noelia, que siguió Bellas Artes, se sumó unos años después (en el 2005). Las dos están casadas y son madres. Y como muchas de nosotras, buscan el equilibrio cada día entre el trabajo, hacer lo que les gusta, y compartir con los hijos todo el tiempo que puedan (bendita búsqueda si las hay).

Volvamos a la marca. El cuento es que una vez que tomaron la posta (siempre con la misma pasión que tenían sus padres), apuntaron a modernizarla pero conservando la filosofía que la vio nacer. Algo de eso vemos en el tema de la "democratización" de la moda. A pesar de los años y de todo lo que sucede en este "mundillo fashion", Yagmour sigue ofreciendo una propuesta súper amplia de precios y talles. Y otro ítem piola es que supieron conservar los básicos de siempre, sumando prendas que son tendencia. Y ni qué hablar del e-shop, y de todos los looks que se mueven en las redes sociales al ritmo de las temporadas (y de nuestras ganas).


¿Qué se viene para el otoño-invierno?  La campaña se llama “Florecer”, está inspirada en los jardines invernales y pensada para una mujer romántica y femenina. Los protagonistas indiscutidos son los bordados florales, las texturas aterciopeladas y un gran universo de prints, encabezado por el animal en diferentes variantes (¿vieron que el animal ya es un básico?). Los colores que mandan son el cereza y el morado profundo, con acentos de tangerine y rosa quarzo.


Les pregunté a las chicas cuáles son esas prendas que no nos pueden faltar en el guardarropas. Y agendé:  la camisa bordada, la polera rayada, el gamulán, y las remeras de encaje para un look romántico-bohemio. Y me desafiaron a incorporar los plisados como la gran apuesta de esta estación. No sé si me animaré. Ellas dicen que es una nueva textura versátil para el día y la noche. Será que es así (el que sabe, sabe). Algo que me encantó es como proponen una manera diferente y divertida de llevar los metalizados: a través del Sporty Chic, donde conviven tipologías como la clásica bomber militar y las texturas con brillo. ¿Un dato más? El pañuelo estampado es un "must". Habrá que sumarlo nomás. --- Un aplauso para esta moda que no incomoda, y que nos permite seguir siendo nosotras mismas de la mano de las tendencias.

Chusmeen la colección completa en la web, FB, o en Instagram ------- #YGM