Soy una convencida de que no hacen falta grandes cosas para ser felices. Y que aunque parezca una frase hecha, de verdad son los pequeños gestos diarios, los que nos permiten vivir mejor y en sintonía con nosotras mismas. Así es como desde hace tiempo sumo a mi vida objetos que me gustan e identifican, lectura que me llena el alma, o ropa que acompaña mi filosofía de vida. Amo rodearme de cosas lindas. Y sé que eso hace bien. No estará "comprobado científicamente", pero pueden hacer la prueba.

Todo esto + mi profesión, hacen que sea una eterna curiosa. Porque estoy continuamente buscando marcas inspiradoras, emprendedoras que hayan lanzado algún producto original, ferias que me actualicen, muestras que desborden de novedades, y obvio, mi Instagram querido, la mejor vidriera on line. Por ahí me embarco en links que me llevan a otros links y aterrizo en páginas impensadas donde siempre descubro algo nuevo. Así es como conocí a las chicas de Belle Vie hace ya varios años. Primero en forma virtual, y después cara a cara en una Feria Puro Diseño. Y desde ese momento, esta marca empezó a formar parte de mis elegidas. Con ustedes... Sonsoles y Sofi, sus creadoras (¡Aplausos!).


El nombre del proyecto me encantó. Tiene que ver con una forma de ver la vida que ellas materializaron en mucho color, alegría, frases inspiradoras, y actitud 100 por ciento positiva para enfrentar cualquier dificultad. Porque seamos realistas, no todo es rosa (o fucsia) en el camino emprendedor. Hay que ponerle mucha garra, esfuerzo, cabeza y corazón. De este mix cuerpo-mente-emociones, nacen bolsitos, necessaires, porta-documentos, porta-anteojos, monederos, y todo lo que te imagines en accesorios, a pura buena onda y energía. Son productos para "sacar una sonrisa". Todos trabajados en diferentes materiales como canvas, sintéticos, algodones y distintas técnicas de estampado y bordado.


Visitar a las chicas en el showroom fue tomarme un "recreo" en medio de la vorágine semanal. A pesar de haber tenido que ir con coche, mamadera, bolso maternal cargado hasta el cierre, e hijo menor incluido, subiendo y bajando escaleras en el subte (gracias Belu por sumarte a la aventura), fue una fiesta visitarlas.

¿Cuándo surgió la marca?
Belle Vie nació en junio del 2012. Las dos veníamos de experiencias profesionales muy diferentes pero teníamos una meta en común: independizarnos. La idea inicial era armar y abrir un taller para poder producir para otras marcas. Esta fue una experiencia sumamente enriquecedora para nosotras ya que aprendimos un montón a través de nuestros clientes y fabricantes. En septiembre del 2013 decidimos apostar fuerte y lanzarnos de lleno con Belle Vie, diseñando y desarrollando nuestros productos.

¿Cómo fue el comienzo? 
Incialmente contamos con el apoyo incondicional de nuestra abuela (somos primas), que nos prestó su departamento en Olivos para empezar. Esto nos permitió tener un lugar donde centralizar las diferentes tareas de corte, armado y stock, y a la vez un Showrrom. Fuimos mutando por diferentes productos: arrancamos con carteras de cuero y después desarrollamos los bolsitos Good Vibes y el portapasaporte "Book a Ticket and Just Leave".


¿Cómo fue todo al principio?
Los comienzos cuando uno fabrica productos no son sencillos, ya que es una ardua tarea la de encontrar buenos proveedores de insumos y fabricantes. Creemos que ahi es donde hay una gran cantidad de emprendedores que se resignan en este rubro por lo desmotivante que puede ser. Tuvimos la suerte de crear un equipo de trabajo tanto de proveedores, confeccionistas y estampadores con los cuales es muy lindo trabajar ya que nos apoyan siempre en nuestras ideas.


¿Cómo es el trabajo hoy? 
En el transcurso de estos tres años crecimos un montón, fuimos sumando muchos clientes mayoristas en todo el país. En agosto de 2014 abrimos nuestro showroom en Palermo y en diciembre de 2015 lanzamos la tienda online.

¿Cómo es ser emprendedora en nuestro país? 
Un GRAN DESAFIO. Cuando empezás, tenés que escuchar a tus competidores, proveedores y tus pares para poder aprender de ellos. Argentina es un país de grandes cambios en muy poco tiempo, uno siempre tiene que estar preparado para poder adaptarse a ellos. Es sumamente importante ser flexible.


Antes de que Bautista, mi niño de casi un año, se tire del coche para agarrar tooooooodas las cosas lindas y coloridas que tenía enfrente a él, decidí despedir a las chicas y partir. Así son las visitas cuando sos mamá: cortitas e intensas. Pero me fui con esa frase de "aprender a ser flexibles", grabada en la cabeza. Porque sinceramente también creo en eso. Y más cuando -como es mi caso-, sos una persona bastante estructuradita. El hecho de poder maniobrar cuantas veces sea necesario, te abre nuevos mundos, te permite mantenerte en pie, avanzar en lo que te propones, y no frustrarte cuando alguna pieza de tu vida se mueve sin avisarte.
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Datito al final: Obvio, porque me enamoré apenas lo ví, me fui feliz con mi nueva adquisición para sumarle color y AMOR a mis días (y seguir cargando mamaderas, pañales, bolsitas, muda de ropa por las dudas, toallitas, billetera, llaves, etc etc etc...pero con toda la onda).

Me olvidaba------------------------la Tienda On Line acá +  Instagram acá.