La ropa interior nos encanta. No me digan que no. Igual yo hace unos meses que vengo medio desactualizada con el tema, porque estoy en plena lactancia y los modelitos que hay no son muy atractivos que digamos. Peeeeeeeeero, pensando en que en breve los corpiños de amamantar quedarán en el olvido (qué mezcla de sentimientos por Dios), empecé a pispear qué hay de nuevo y lindo para renovar mi cajón de corpiños y bombachas. Y así conocí tres marcas de autor que me encantaron (cuando se juntan emprendimiento + diseño, mi corazón no se puede resistir). Aquí van mis recomendados.



CIPITRIA

Cipitria es la marca de las hermanas y diseñadoras Florencia y Maylen Irigoitia. El local que tienen en Palermo es hermosísimo. Para empezar, hay una pecera enorme de pared a pared que se roba todas las miradas. Y después todo lo que nos encanta: corpiños, bombachas, culotes, colales, y divinas opciones en pijamas y camisones. Y el hit: en verano, se viene una colección de mallas y bikinis increíble. Pero volvamos a lo nuestro con el temita de la ropa interior: hay bastante animal print, bordados de flores, mucho pero mucho encaje en colores híper potentes (fucsia, azul, verde, amarillo), detalles de puntillas, satenes, y más. Y en cuanto a los modelos, cuatro opciones para elegir: corpiño armado, sin taza, tops de encaje y microtul. El de la foto fue mi elegido, lo más cómodo del planeta: sin aro ni push up, y confeccionado por dentro con neoprene. Sisi, neoprene, leyeron bien. Es que esa es la clave de taaaanta comodidad. ¡A que no tenían este tip! Pueden mirar en Instagram más.

LA BRAGA

Una propuesta que es una fiesta. El mix de texturas que inavaden cada colección es algo que amé desde el primer momento. Los géneros más usados de La Braga son microtul, encaje, puntilla y algodón. Las estampas con corazones y animal print son las protagonistas. Quiero + quiero + quiero. Me contaron Caro y Flor, sus creadoras, que se vienen con todo los corsetitos armados y sin relleno. Pero además, las espaldas deportivas, multitiras, y los apliques sobre modelos de tul, además de los tops de encaje súper sexys y cómodos, y las bombachas regulables que se adaptan a todos los cuerpos. ¡Al finnnn! Miren las fotos en Instagram.


BUDUAR

De Buduar me encantó eso tan especial que suman los detalles terminados a mano. La marca tiene la impronta de lo hecho en casa, lo artesanal, que tanto se fue perdiendo con las producciones en serie y está buenísimo recuperar. Apenas agarrás una prenda, te das cuenta del amor que hay detrás de ese trabajo. Nada está hecho al azar. Todo fue pensando y puesto en el lugar justo: las transparencias, las puntillas, los volados, los moños, los tules, las gasas, los terciopelos, y hasta las tiritas de los corpiños que son trabajadas una por una. Un aplauso para Vanina D’Antoni, la diseñadora y creadora de esta lencería couture, hecha con el alma entera. El Instagram acá.


¡Hasta la próxima!