Mucho leí y escuché estas vacaciones de invierno sobre los chicos y el aburrimiento/entretenimiento. ¿Cuántas actividades hacer? ¿Cuándo reservarles tiempo para el ocio? ¿Cómo desconectarlos de la tele? Y justo, uno de esos días, me llegó la invitación para ir al teatro a ver “Wifi fest- la fiesta desenchufada” de la compañia de teatro Desenchufados. ¿Lo conocen? Es un grupo de artistas de distintas disciplinas (danza, música, percusión, teatro), que se unieron para proponerle a los chicos (y a los grandes), que es posible mirarse a los ojos, divertirse con cosas sencillas, sin la necesidad exclusiva de sofisticados aparatos tecnológicos.


Me encantó. Me encantó. Me encantó. Más en esta época en la que como padres estamos de acá para allá sin saber muy bien cómo manejar estas cuestiones (ni con ellos ni con nosotros...): si dar o no la tablet, si cuánto tiempo, si prender o no la tele, si dejarlos con nuestro celular o prohibirlo por completo. Claro, todos estos "chupetes tecnológicos" nos liberan de sentarnos nosotros a jugar, a compartir, a estar presentes con todos los sentidos. Al mismo tiempo, necesitamos tiempo (valga la redundancia), para nuestras cosas y no sabemos cómo hacer para estar en todo.

Por eso me pareció un tema genial el de la obra. Tan actual. Y no dudé en pedir hablar con los integrantes del grupo. Aquí mi charla con Ariadna Faerstein y Flor Yadid, las directoras. ¡Gracias chicas! Un placer escucharlas.



¿Cómo ven hoy el juego en los chicos? 
Flor Yadid: El uso abusivo de la tecnología hace que el juego se vuelva sedentario. Se transforman en "niños pantalla", y eso limita las posibilidades creativas del juego. Pero también vemos cómo se abren los ojos de esos mismos chicos cuando uno les propone otro juego, en donde el cuerpo y la imaginación son los únicos elementos que necesitamos. Como profes de teatro y danza vemos todo el tiempo esa transformación.

¿Cómo manejar la tecnología que tanto se metió en la vida de los chicos?
Ariana Faerstein: Es una tarea titánica, porque no solo se metió en la vida de los chicos, sino que invadió fuertemente la de los adultos también. No renegamos para nada de la tecnología, por el contrario, la utilizamos y valoramos. El problema es como decimos en nuestro show, "encontrar el equilibrio". Por estar mirando la tablet, dejas de mirar a tus hijos a los ojos. Por seguir el gps, dejas de observar el paisaje, por estar absorbido por una serie en la computadora, te olvidas de abrir la ventana y ver el sol radiante. Es un trabajo que requiere mucha fuerza de voluntad, que cuesta, pero que cuando uno lo consigue da muchísima satisfacción. Es cuestión de proponerse acciones sencillas y concretas: apago el teléfono a tal hora, sentémonos a jugar a un juego juntos, dentro de 20 minutos apagamos la tele y leemos un libro... el disfrute llega velozmente.

¿Qué importancia tiene la imaginación en el juego?
Flor Yadid: La imaginación es el todo en el juego. Nadie puede jugar al estanciero si todo el tiempo está pensando que esos billetes son falsos... es decir, en el juego de la imaginación vale todo, no hay límites. Los chicos pueden ser piratas, bomberos, tener 1000 mansiones, brujas, pueden ser los buenos, los malos, porque la regla siempre es la misma: "es un juego".


¿Por qué está bueno volver a conectarnos con el dibujo, los juegos de madera y demás?
Ariana Faerstein: Porque ponen a volar la imaginación. Pero además, hay un dato muy piola acá: este tipo de juegos "artesanales" nos igualan, en el sentido de que nos dan la oportunidad de ver que no necesito grandes recursos para divertirme y pasarla bien, no preciso "tener" el último elemento de alta tecnología para pasar un buen rato. No necesito "tener" algo para divertirme, puedo "ser" divertido y valorar las pequeñas cosas. 

¿Cuál es el valor de que como padres les regalemos a los chicos de nuestro tiempo?
Flor Yadid: Creo que lo que primero que uno tiene que entender es que los grandes necesitamos el juego tanto o más que los chicos. A los adultos nos cuesta conectarnos con nuestro niño interior. Cuando logramos recuperar ese niño que nos da vía libre para jugar, entonces jugar con nuestros hijos se transforma en una actividad bella, sanadora y necesaria para ambas partes. Cuando el papá patea la pelota con su hijo y hacen de ese equipo un "partidazo", es un momento único. Los chicos tienen la puertita hacia la imaginación con una bisagra nueva, rebatible que se abre todo el tiempo. En los grandes esa bisagra está algo oxidada...pero se arregla fácilmente. Es un ejercicio. Al principio cuesta más y luego es un hábito. Habitar el espacio de juego nos hace más alegres. 

¿Cómo hacemos para "desenchufarnos" los padres? 
Ariana Faerstein: Es un trabajo de voluntad personal. Es casi una lucha cotidiana. Hay que proponerse poner un límite al trabajo (que actualmente uno lleva consigo a todos lados a través de la tecnología), y animarse a disfrutar el momento de ocio o los ratos de la vida cotidiana con nuestros hijos. Es cuestión de tomar conciencia que el tiempo pasa muy veloz, y que los recuerdos más bellos son los que te quedan grabados en el corazón. Realmente es muy complejo, porque la tecnología es muy atractiva (y por momentos adictiva). Para nosotros es también un desafío inmenso que nos cuesta conseguir.

Ahora en vacaciones: ¿qué hacer con el tiempo libre de los hijos?
Flor Yadid: Hace poco implementé en mi casa un espacio de juego "desenchufado". Lo llené de disfraces, pinceles, temperas, marcadores, hojas, pelucas, acuarelas, elementos reciclables como botellas, cartones. Es un espacio muy lindo y si bien al principio no se usaba tanto, ahora es furor. No creo que sea bueno cargarlos de actividades pero entendemos que no todos los chicos son iguales. Y esa mirada nos resulta fundamental. Hay que mirar a los chicos y sus cualidades. Ver por donde fluyen, ver con qué se divierten, entender en qué momentos se aburren. ¡Y proponerles! Si decidimos que no miren más tele, les tenemos que proponer otra cosa. Y no sirve decirles: andá a leer un libro. Lo que sirve es que esa propuesta al principio nos incluya, aunque sea por un rato: "Vamos a la plaza" o "mirá qué bueno está este libro" o "Pintemos un mural". El tiempo libre puede ser un enemigo o un gran aliado. Y somos muchas veces los adultos los que marcamos ese rumbo.

En honor a la obra, a mis hijos, a mi marido, y a mí, este fin de semana será "desenchufado". ¡Hasta el lunes!

*Desenchufados tiene hoy montados dos espectáculos (“Desenchufados-teatro al toque”, y “Wifi fest- la fiesta desenchufada”) con los que hacen temporada en teatros, eventos y diversas presentaciones. También dan talleres "desenchufados" donde enseñan estos lenguajes que se usan en la obra a todos los chicos que participan de ellos.

Agendá: del 16 al 31 de Julio están todos los días a las 17hs en Paseo La Plaza - Sala Pablo Picasso. Av. Corrientes 1660. Tel: 6320-5300. En venta en www.plateanet.com. Tel: 5236-3000. Localidades desde $150.