Hoy no porque hace frío. Mañana creo que está pronosticado lluvia. Pasado tengo un evento de prensa. Capaz el jueves (pero la verdad es que ya casi llega el fin de semana y no vale la pena). ¡Mejor arranco el lunes! Vamos a sincerarnos: nunca fui muy deportista. En realidad, NADA deportista. Siempre me costó.

Mi vida atlética se resume en no sé la cantidad de veces que me anoté en un gimnasio, y en la misma cantidad dándome de baja. Probé de todo: aeróbica (olvidate, no cordino), localizada (genial, pero me mata), ir sola por mi cuenta a aparatos (cero conducta y nunca supe cómo funcionaba más que la cinta), pilates y yoga (fue lo que más me gustó siempre, pero hay algo en mí que no me deja tener una continuidad mayor a los tres meses). Hasta probé pagar un año entero de gym por adelantado (todos me decían que eso me iba a obligar a ir). Resultado: El gimnasio se llevó de arriba 11 meses de cuota.

Finalmente, el año pasado empecé a caminar en el parque cerca de casa y me encantó (más si voy con mi vecina de lujo Majo o mi hermana). Pero me pasa que antes de salir, me vuelve loca ese sinfin de excusas que les comentaba arriba (y la fiaca, obvio). Sea como sea, está buenísimo hacer algo de ejercicio (para el cuerpo y la cabeza). Así que la idea con esta nota + la foto, es inspirarme e inspirarlas (sé que no estoy sola en esta).

Además, hoy hay mil cosas lindas para acompañarnos a mover el esqueleto. Desde la ropa (el equipete de la foto es de Bonjour Lulu), las zapa (Adidas), el celu que podemos llevar con toda la música encima o alguna app piola que siga nuestros pasos (Motorola), hasta bolsitos divinos "guarda tutti" (Belle Vie Bags).

Para darnos ánimo, Natalia Jimenez, experta en fitness de Luz de Mar Sports, nos preparó cinco claves de entrenamiento en otoño. El secreto está en vencer la tentación y ponernos en movimiento. Tomá nota:

1. Variar es ganar: si te aburren las rutinas, probá una nueva disciplina: zumba, boot camp, aquafitness, skybeat, acro yoga, tela, rockcycle, body jump, plio power y running ayudan a ponerse en forma sin caer en los mismos ejercicios siempre. Además, entretienen la mente, ideal para olvidarse de los problemas.

2. Llevá un registro: anotar en un cuaderno o el celu los ejercicios que realizás, es útil para ver el progreso y mantenerte motivada. Actualmente hay muchas aplicaciones interactivas que te permiten monitorearte con onda. ¿Algunas? Runkeeper, Runtastic, GoogleFit.

3. No pare, sigue sigue: entrenar acompañada es una motivación extra, ya que el compromiso es grupal y pensar que nos están esperando ayuda a vencer la pachorra. Además, una buena playlist de música es infaltable para mantenerse enfocada y no aburrirse. Lo ideal es que tenga ritmos variados para cada instancia del entrenamiento y sonidos instrumentales para la elongación.

4. Bien equipada: elegir la ropa adecuada para hacer deporte influye de manera positiva en el rendimiento. Lo ideal son las prendas de lycra, polysap o supplex para evitar que el sudor permanezca en el cuerpo. Otro infaltable es la botellita de agua.

5. Si, quiero: para mantener el entrenamiento a largo plazo es clave estar convencida y ser constante. Aunque las condiciones climáticas cambiantes atentan contra las ganas de ponerse en movimiento, hay que ver el lado positivo: el aire frío invita a ir un poco más rápido y las pocas horas de luz son un estímulo para aprovechar mejor el tiempo.

 ¿Estás preparada?