"Bueno mi chiqui espero que puedas dormir con tanta creatividad, yo no podria...". Así cierra mi tía-madrina, un mail que me mandó hace un rato felicitándome por el blog. Claro, ella es de mi súper club de fans. Pero se equivoca: no puedo dormir. Con la adrealina que tengo encima, imposible pegar un ojo. Además, varias de ustedes me dijeron que ya se leyeron todas las notas y están esperando nuevas (un poquito de presión nomás). Así que acá va:

Cuando era chica (tengo muchos recuerdos de mi niñez, es increíble cómo nos marcan), en casa había una cámara de fotos Polaroid (¿se acuerdan? Las de fotos instantáneas). Mamá la sacaba de vez en cuando, y era toda una fiesta. Yo sabía lo que venía: ella me hacía la foto, después guardábamos la película en un cajón de su cómoda (para que quede a oscuras), esperábamos unos minutos que para mí eran una eternidad (ansiedad siempre estuviste conmigo), y después la magia: teníamos la foto en mano.

Así es como hoy tengo un hermoso álbum de aquella época. Cada tanto me siento a mirar las que le robé a mamá (porque nunca nos quiso habilitar la caja de fotos impresas para que nos llevemos), y se me vienen encima una enorme cantidad de sentimientos tan pero tan lindos. Y ese hábito quiero que mis hijos también lo vivan a futuro. Que no quede todo guardado en un celular o computadora. Acá aplicaría muy bien la frase "menos es más". Tal vez menos fotos, pero guardadas en papel (eso es MÁS).

Tooooooooodo este cuentito viene a que hace unos días me regalaron la Instax Mini 8 de FujiFilm Argentina, una súper novedosísima y original cámara instántanea modernizada. Cuando la ví, reviví todos esos recuerdos que les conté (un "flash"). Ya les mostraré cómo quedan las fotos cuando me ponga canchera y empiece a usarla. Algo que me encantó: la película instantánea a color es chiquita, fácil de llevar, e inclusive se puede personalizar el marco blanco con mensajes. Y para las que quieran estar un paso adelante, acaba de salir un nuevo modelo que viene con función selfie (no digan que no les avisé).

Esta nota iba a terminar acá. Pero ya que estamos, les paso otros dos datos piolas de opciones que hay para tener las fotos en papel: Printagram (una web para convertir tus fotos de Instagram en objetos: cuadros, bolsas, láminas, imanes, fundas de almohadón, lo que quieras) y Fábrica de Fotolibros (para crear foto-libros impresos con tus propias fotos digitales. Ya lo probé para el día del padre y ¡es lo más!)

Después me cuentan cómo les va a ustedes con el temita de las fotos. ¡Hasta mañana! (A ver si ahora me puedo dormir).